Conoce todo de sí
de no
de nada- decía.
Minutos conspiran
al acecho de muecas
incómodas sujeciones
desplegadas en pañuelos blancos o
las tocaciones tiernuchas
a sí
a no
a nada.
A sí se tocaba
como una perra
para no estar
muerta
explorar el mundo interior
un viaje por la propia piel
un manoseo en los pelitos propios
sin erizárseles
parárseles
palpar con los dedos aceitosos
de ese aceite que almorzaste
te pasas la lengua en los dedos
y palpas con aceite en derrame
de piel sofisticada.
Tu piel que conoce todo de sí
bronceada como una duna sin poritos
lisita
brillante por el reflejo del espejo de un edificio
una duna moderna sin duda no
contemoránea, no
digital sin duda
Con ese gusto a sí te palpas
a no a dos centímeros de ti
a nada no quiero interrumpir entre tú y tú
te palpas me muero y me palpo
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
¡Tú sólo diga!