19 de noviembre de 2009

Soledad, ya estás madura

Soledad se restituye en danza Contemporánea manera Un relámpago Electrodos sobre el agua bailando en grasa de vaca El pimentón y Soledad Los cimientos de su vestido lentejuela que me socorre por un momento Olor a agorex/zapatería que muerde los recuerdos suicidas explotados en mis arterias Como un coche-bomaba a sangre-combustión Combinación sacando el pasto de raíz Dedos teñidos de verde fome De ese verde que no llevaría el vestido lentejuela De ese verde que estampa culpa en las huellas digitales y recuerda el llanto de los peces

Soledad retuerce enérgica cada hueso Cada hueso es de madera nacida de un álamo Soledad ya no te abres para dejarme secar las lágrimas en tus intestinos Ahora podría romperte Fuiste de álamo Ya no carne Sé que te dejaron planatada hasta la sierra Yo los culpo A ti te entiendo Entiendo tus pulsiones de clorofila pútrida Nunca quise rehuir Quiero que vuelvas a a lavarme el cerebro Ansiaba tanto tu vuelta Siempre me detuve en cada esquina Las gaviotas son concientes de ello Soledad se ríe mientras se retuerce en danza Contemporánea

17 de noviembre de 2009

no se me ocurre título

Perdi las palabras
bajo los bloques de tierra


20 de octubre de 2009

SAPU




 Triste
Espera, muros calcinados.

Triste,
Los ojos revolotean pesados
Con plomo en sus iris
De tanta espera.

Triste,
Piel involucrada
O pulmones o riñón.

(Raro,
Los músculos vistos por dentro
No excitan.
Los bronquios tienen forma de araucarias)

Tristes
Delantales blancos,
Facciones caen como óleo
Esparcido en estuco deshecho.

Llantos y chillidos de aburrimiento,
De niños aburridos.
Eso es lo más
Triste
Y contrista con sillas de metal
Que sabemos que en otro lado son de plumas,
Pero estamos aquí
Mirándonos las ojeras,
El piso crema a medio ensuciar,
La redondez de los relojes
En la sala de espera sin esperanza,
De soldaduras sin solidez,
De música muda a la muerte
Que viene con paquetitos de regalo
Con un poco de oxígeno dentro,
Para hacer, al igual que todos, la hora.




11 de octubre de 2009

Cristi/s












Cualquier parecido
A la vida real
Es mera coincidencia


Te mataron
con esa cara de madera
aullido introspectivo

cadenas diagonales a los soportes de tus muñecas
juegan a la muerte de señor
que no es,
juegan en el madero cruzado-
ese mismo fue árbol gris
donde tallaste con piedra poco caligráfica
“Rodrigo y Gabriel S/A”
donde escribiste a tus doce inviernos
por primera vez algo tan tuyo

pero ahora qué haces
con el cuerpo clavado a esa caligrafía infantil,
qué hace tu entrepierna taparrabos
de ese modo [tan de trapero],
tapa el barro en tus uñas tus garras
pasiones que nadie podría
las sostienes en esa necesidad -
desnudar la entrepierna -
para no dormir de frío

no tu lucha de pelucas apasionada
no
que el espino desgarró un día tu dedo,
ahora te viene tan punzante
sobre la cabeza
que no recordarán tus coreografías

miras barroco desde el fondo y el alto
te tienen así
no supieron lo que hicieron:
te corrieron el maquillaje a escupos
te dejaron las mejillas róseas
se repartieron tu escote, tus pantys,
tus tacones los usaron como martillo;
machacaron tus rodillas
y tu grito/cabra se escuchaba desde siempre-
alarido mortífago- de fango.

después celebraron con el pipeño,
y el terremoto.

[Cuando tiemblan, sus cabezas hacen corto circuito
el azul con el rojo y el rojo con el blanco]

al tercer día te dieron de alta.
tu amiga te vio caminar
por el pasillo de crema
y corrió como una loca
para avisarle a todos.

no creyeron que estuvieras viva
después de esa,
les debiste indicar los moretones
con tus uñas/mariposas.

te consiguieron ropa decente
como una diva lo necesita ,
látex, brillo y descaro.

Like a virgin de fondo,
las luces te mordieron el cuello
tan estilizado como un papel carta
de esos de color naranjo paliducho.

la masa/piel te hizo ascender,
cuando tú ya ibas a los cielos
y tu mano gruesa,
y tu adiós sutil.

7 de octubre de 2009

Visita de Miércoles

Cómo miraría aquel árbol
en la noche,
Cómo se retorcería, aún más,
de frío barato.

Forrado con papel de engrudo
se retuerce de frío,
sus venas a la interperie
alargan un rito de alabanza,
alaba y nadie lo mira.

El árbol momificado me encara,
me escupe desde su rama/clavícula
un gusano embetunado de rush.

3 de octubre de 2009

Dormitorio

 
Los demonios se pasean por los túneles del Metro
a las pocas de la madrugada,
como viejos solitarios por un parque.
Allí, se sientan en las cunetas de cada estación
y orinan un líquido negruzco parecido al petróleo.

Les dan migajas de no sé qué a los cuervos,
les acarician sus cabecitas.

Sus siluetas, grotescas, casi no se definen en la oscuridad
(sólo su gemir: rechinar de rieles)
hasta las seis de la madrugada
cuando tienden sus chales musgosos
por debajo del cemento de los túneles,
bajo el mundo ingenuo.

22 de septiembre de 2009

Describo para hundir
Este pensamiento que .......
La aspereza se ..............
Cuando tu ......... ........ .

No puedo
Carmesí los ..... .........
Este ........... ............
Decir no puedo
La música en tus ..... .

No me sirve.

La suficiencia bordea el .........
El ahogo del aplauso que .........
No
Dicen no
Yo sé
Las gaviotas chillan
Y tu .... .... ....... .........,
Su vuelo de ala.
Me quedo yo
Mapocho
Sus escaleritas donde lloré
La existencia de fondo y ... ........
Espera gaviota ......... .... ............
Silencio expectante de las venas por ... ......
Me arrepiento .... ..................
El chocolate en el piso
Escaleritas Mapocho .... .... ..........
Y tinto recuerdo que ... ..........
La noche te revivía y ... ....... ........
No vale la pena re
Respirar.

No hostiga tu vainilla
Te recorro tan ..........
Tus labios de .... .........
Tu olor madera atrapa
Juego .. .... ................
Palabras cambiaditas
La risa
Carta inicial
Un flamenco rosadito-
peluche de mis .........

que queda
no puedo este decir .......

Cristo no murió sin .......
Cliché entumecido
Triunfo barato, pero ....... .
No puedo
..... ........ .................. .

13 de septiembre de 2009

Anónimo

Hablar con un anónimo
Es igual que hablar con un hombre
Sin cabeza, sin uñas, sin mugre,
Es como saludar con un sobre lacrado
En pintura negra de uñas,
Porque algo de barro insomne
se cuela en las axilas

es como sentirse atrapado
entre las teclas de un teclado
que takletea
no sabe decir más que lo debido,
tan de libro del siglo diecinueve,
es como despedirse con un adios
en vez de un chao
o aserrucharse los huesos
con un cepillo de dientes.

11 de septiembre de 2009

El aguacero




La lluvia de vidrio pulverizado
refleja algo en cada fisura roja de sangre,
mientras parte en mitades asimétricas las cosas
las imágenes se derrumban de golpe,
se desparraman desesperadas
como un polluelo agónico en sartén
con alas fritas y corazón de yema.

Cae un granito de vidrio en el lago de mi ojo,
se desgarra, perdí la mitad más pequeña y viscosa
y ahora sí que no veo,
que nada existió siempre,
que el iris es negro, nocturno, lleno de estrellas.
Nadie es inmune;
como en toda ave,
detrás de las plumas, existe una piel débil
susceptible a ser trozada,
pero sí es así con la mano por favor
y chorreada de aceite
para no hacernos los cóndores.

4 de septiembre de 2009

Christopher

¿Por qué palabras como éstas me parecen tan sosas y frías? ¿Es porque no hay una palabra tan tierna que sea capaz de ser tu nombre?
[James Joyce]


Decir que un día elevé un volantín
tan alto,
tú fuiste sus tirantes,
y entre nudo y nudo
se enredó un asteroide
que quería ser bolsa/oscuridad.

Salió dentro de la bolsa
una canción entumecida de llanto.
Calenté agua en mi boca
para revivirla mientras la comía.
Aún no sé que salió
si una caminata de horas, llegar, la virgen
o esa rauda solidez que arma la paciencia
separando la sal del azúcar, grano a grano,
que yo no podía antes.

Sueño que unto mi dedo en tus ojos vainilla
con tanta delicadeza como lo imposible en mí,
a veces quisiera ser una hoja
una hoja marrón de primaveral otoño
porque nada es absoluto.

Pero por algo
en este papel se imprime el epigrama,
porque nada es capaz de ser tu nombre
y no hay nombre para este sentir
la insuficiencia,
tus uñas, tu boca, la mano
día gaviota corre
escaleritas del Mapocho
sube al sexto piso
y mira la escena de esta película,
y es que tu abrazo acaricia
mi cuerpo en la vigilia.

El sudor de ese día se apagó
como por magia de arte.

Yo sólo queria abrazar tu cuerpo
como entregándome al barro.

Las palabras estan de más
pero hay locuras que tmabién son poesía,
tú lo eres:
el verso más criptográfico,
el más rítmico,
también eres el silencio que se cuela
al final de este punto
que nunca dejaré de leer.